Si supieras todo lo que provoca tu sonrisa en mí, no me volverías a sonreírme, porque hasta yo he temido perder la cordura.
Si supieras todo lo que hace tu mirada en mí, no volverías a mirarme, porque hasta yo he temido morir cada vez que mi corazón se agita o se detiene.
Si supieras todo lo que haces reaccionar en mi cuando me besas, no me volverías a besar, porque hasta yo he temido caer sin aliento.
Si supieras todo lo que quiero hacerte cada vez que me abrazas, no volverías a abrazarme, porque hasta yo he temido no soltarte nunca más.
Si supieras, sin tan solo lo supieras, entonces ya no querrías saber más, porque hasta yo he temido saber la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario